viernes, 14 de enero de 2011
Trevor
Si no es por ese hastío cerebral que produce la tergiversación de los mensajes y los conceptos no entiendo cómo cualquier culto, la religión, la política o la publicidad, ha podido convencer a sociedades enteras y lo que es peor, a comunidades y a familias, de que deben odiar a sus miembros porque tengan preferencias arrimatorias respecto a un genital "X" definido como incorrecto.
Para más inri lo que se promueve es un odio activo, un castigo que, aplicado a personas con estructuras emocionales aún poco formadas, llegan a conducir a estas personas, niños y adolescentes sobre todo, a quitarse de en medio para siempre. ¿Se darán cuenta las personas que ejercen este acoso, sobre todo las personas cercanas a la víctima, de que cuando alguien se muere ya no lo ves nunca más? Seguramente se darán cuenta tarde. En fin.
Sobre todo esto versa ese corto ganador de un Oscar en 1994 y del que tantas cosas buenas y recomfortantes han surgido para este colectivo tan maltratado. Dirigido por Peggy Rajski, cuenta la historia de un niño de 13 años, confuso y aislado porque los demás lo tratan como si fuese diferente. Mejor verlo, pero decir que lo mejor para mí es el enfoque de la peli, inocente y vagamente cómico, como dando la oportunidad de retornarnos a todos a ese momento en que tuvimos que tomar la decisión de entender u odiar, sin grandes dramatismos ni posturas irreconciliables y ¿Cómo nadie iba a querer odiar al pobre Trevor? Tan majo, tan fan de Diana Ross, tan listito...Pues ahí va una de absurdos: El actor que interpretó el personaje, Brett Barsky, sufrió el acoso de sus compañeros por hacerlo. Y eso que ni siquiera era gay.
A raíz de la emisión del corto en la HBO, sus creadores pidieron incluir en la introducción el teléfono de alguna línea de apoyo para jóvenes LGTBQ que se encontraran en una situación de riesgo de suicidio. Se encontraron que no existía tal cosa y la crearon, así de simple. Aún funciona, de hecho muy bien, se llama The Trevor Project e incluye muchos servicios de asesoramiento y una red social. Gracias a The Trevor Project también surgió It Gets Better, una página en la que mucha gente anónima, trabajadores de grandes empresas como google o facebook y algunos famosos cuelgan vídeos dirigidos a estos chicos diciéndoles la verdad: que no están sólos y que no se rindan porque todo mejorará. Con certeza.
Esto me recuerda a una anécdota que contaba Sharon Gless, la actriz que interpretaba a la madre de Michael en Queer as folk, en un programa epílogo que se emitió al finalizar la misma. Contaba que en uno de los estrenos de temporada (o algo así) un chico le pidió un abrazo y que cuando se lo dio rompió a llorar desconsolado y no se despegaba de ella, decía que lo siguió abrazando varios minutos porque se dio cuenta de que ese chico estaba tan sólo que necesitaba a Debbie, su personaje (Debbie es la orgullosísima madre de Michael, militante del PFLAG y defensora a ultranza de los derechos de su retoño). No entiendo cómo puede haber padres, hermanos, amigos, profesores, que permitan que el único consuelo de esos chicos sea un personaje ficticio o los vídeos con mensajes esperanzadores de unos desconocidos, pero si eso es lo que hay, bienvenidos sean.
Que haya series, películas, documentales, personas públicas, desfiles del orgullo, integrantes histriónicos de su comunidad que visibilicen, normalicen, humanicen su existencia y que haya tolerancia cero hacia los que pretendan poner límites a sus formas.
Sin más: TREVOR
TREVOR
Cargado por chocolate6. - Mira películas y shows de TV enteros.
lunes, 14 de diciembre de 2009
I can only disappoint you
Me voy a saltar mi propia tradición por que la ocasión lo merece, y es que más que una canción hoy me han venido a pedir vez para aparecer publicados en este blog, referente cultural y tendencia absoluta (lo que aún no sabemos los integrantes del equipo es para quién), tres jóvenes y un cleptómano, oriundos todos ellos de Chester, en el Reino Unido. Exacto, se trata (algunos de ustedes ya lo habrán adivinado)de la banda más molona que salió de todo aquello del brit pop: Mansun
Era el año 1995, época convulsa. Oasis, ya por aquel entonces medio muertos, jugaban a rebota y en tu culo explota con Blur. Elastica, entre, posiblemente acertadas, acusaciones de plagio por parte de grupos viejunos, se hundían en la miseria de forma injusta. Suede andaban pintándose las uñas entre el enormísimo "Dog man Star" y el más que aceptable "Coming Up", Pulp se declaraban de una "Different Class" pariendo himnos aún imperecederos, Ash presentaban el tiernísimo "1977" auspiciados por el influjo del nail polish negro de Brettie y Echobelly parían ese himno incontestable y emocionante que sigue siendo "Great things"
Y ese era el momento en que cuatro muchachitos rubios con cara de pueblerinos y sin mucha idea de tocar nada que no fuese los culos de las chavalas, montaron su grupo y lo llamaron Mansun en homenaje a una canción de The Verve. La historia de cómo un comienzo tan triste (¿¿¿The Verve??? Joder!) dio paso a un grupazo más mítico que la propia vida será por siempre una incógnita.
Lo cierto es que lo del brit pop les pilló de refilón, no en el tiempo, sino en el espacio. Mansun siempre se salen un poco del borde de cualquier etiqueta, lo suyo venía de las entrañas de sus dos baluartes, Paul Draper, compositor y vocalista con cara de Barbie mal peinada y Dominic Chad, guitarrista y compositor que sin cortarse un pelo, directamente adoptó el look de su admirado Brian Jones. No sé cómo de injusto es obviar a Stove King, bajista feucho y co-fundador que se acabó llevando pasta del bote (de ahí el nombre del álbum de 2004, "Kleptomania") y a Andie Rathbone, batería y poco más, pero lo cierto es que Paul y Dominic componían juntos, vivían juntos y los dos eran fans de los Carpenters. No me negaran que el mérito parece ser enteramente suyo.
Como decía, Mansun tienen su propio estilo y aunque no voy a ser yo quien se ponga a describirlo, sí que diré que ese estilo y ese algo los ayudo a granjearse una legión de seguidores de los que a día de hoy, 6 años después de su final como banda, todavía pervive un fiel y nutrido grupo.
¿Y qué es ese algo? Se están preguntando en estos momentos mis sufridos lectores, bien, deberían hacer un amplio muestreo pero si vale de algo les contaré, amigos míos, lo que hacen sus canciones con mi persona. Yo, que hace tiempo que me las doy de saberlo todo, vivo cada día más exenta de emociones. Lo que antes me identificaba ahora me parecen poses, me creo que ya he vivido de todo y que es demasiado difícil que algo vaya a sorprenderme como me ocurría hace 10 años con cada pequeño detalle, yo, que tengo el culo pelado, que cuando tú vas yo vengo, que soy una mujer de mundo, vaya y vivo más o menos resignada a una cierta tibieza hablando en términos generales, cuando escucho las canciones de estos cuatro jovenzuelos que ahora ya andan por la cuarentena, me salgo del mundo!
Me vuelvo una hooligan emocional, se me acelera el corazón, tengo calor, ganas de morder, de saltar, de tener otra vez 19 años, revivir lo que hice y hacer todo lo que no pude. De vivir en Londres, de hacer guarrerías en los cuartos de baño de garitos oscuros, de gritar, de bailar de estar en primera fila en un concierto, de besarme con todo quisqui, de meterme el mundo en el bolsillo!
Cualquier seguidor medio de Mansun sabe que esto ocurre sobre todo con sus dos primeros discos "Attack of the grey lantern" y "Six" y es algo superior a las fuerzas de la naturaleza. Da igual que no estés predispuesto, si te pones a escucharlos asumes las consecuencias de la exaltación que producen. Algunos dirán que exagero, pero les juro, queridos amigos, que no lo hago.
Como ejemplo número uno tenemos "Mansun's only love song", una canción que me pone particularmente bruta, así, como lo oyen. Me pirran sus "vocals" y sus guitarras, me ponen, qué quereis que os diga.
¿Qué puedo decir?
Ejemplo número dos, "Special/Blown it (delete as appropiate)", una canción con una intro más oscura que vuestros pecados, un rabioso ensayo sobre el derrotismo de nuestra generación, quien no se identifique con eso es que no es un verdadero "loser".
Son sólo dos ejemplos, pero sin apenas pensarlo podría poner al menos una docena. Hay muchos grupos de cuyas canciones puede decirse lo mismo, pero muy pocos que sigan provocando la misma emoción, con la misma intensidad, por muchos años que pasen.
Después de "Six", la cosa se fue al garete y ellos fueron avisando cuando presentaron su siguiente single, "I can only dissapoint you", perteneciente a su último disco como banda, "Little Kix". Era evidente que algo fallaba aunque nunca quedó claro el qué, se dice que Dominic chupaba más de la cuenta y que el mal rollo había venido de la manita del éxito, como suele pasar, pero ocurriera lo que ocurriese, lo cierto es que decidieron no prolongar su agonía y se fueron con la promesa nunca cumplida de álbumes en solitario. Tras de sí dejaron algunas de las mejores canciones de la década de los noventa y el inmortalizado espíritu de una época que toda una generación de cínicos treintañeros añoramos por encima de todas las cosas.
Como siempre, mi cariño y mi respeto, nunca nos decepcionasteis.
Larga vida a Mansun.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Somos las putas inútiles que ellos moldean.
La segunda entrega de "canciones enormes" nos la traen los Manic Street Preachers. Ese grupo de jovenzuelos que se comían el mundo y lo desafiaban con sus declaraciones inciendarias, con su situacionismo homoerótico (término que tomo prestado y referiré más adelante) y sus militancia comunista (supuestamente incoherente con su carrera discográfica desarrollada en grandes multinacionales).
La canción en cuestión se encuentra en su primer disco, "Generation terrorists",
Hablo del himno "Little Baby Nothing".
Siempre mantuve que si alguien debería implicarse en la lucha contra la explotación femenina, si alguien debería declararse inequívocamente feminista, esos eran precisamente los hombres, que lo hagan las mujeres debería ser una obviedad, aunque no lo sea. Manic lo hacen con sumo gusto en esta canción y además la completan con un videoclip en el que aparece por primera vez el aún desconocido dúo, Shampoo (Oh-Oh, We're in trouble). En el clip tan sólo aparece el vocalista de la banda, James Dean Bradfield, en la época en la que aún no era preocupantemente parecido a Jorge Javier Vázquez. El resto estaban cansados de grabar vídeos de promoción y el realizador se las ingenió para sustituirlos por una banda de féminas encarnadas por fans del grupo. El resultado es ingenioso, divertidísimo y muy liberador y catártico, y sobre su rodaje escribió un hilarante artículo su director, Steven Wells, en The Guardian. Este es el enlace de dicho artículo, del cual tomé prestado el término anteriormente reseñado:
http://www.thisisyesterday.com/ints/shoot.html
Bradfield canta a dúo con la ex-estrella del porno Traci Lords, que un par de años atrás había protagonizado "Cry Baby", maravillosa película del Dios del trash, John Waters (para la suscribiente el Dios del cine, a secas). Este gesto fue interpretado de diversas maneras, ellos declararon querer a alguien que se identificara con la letra). Más allá de eso, yo encuento implícita una reivindicación sobre el uso que cada mujer hace de su cuerpo y de la libertad para hacerlo sin que se la reduzca como persona. A saber, a nadie parece molestarle que el cuerpo de una mujer sea usado comercialmente siempre que no exista el acto sexual. Es el acto el que separa a las modelos de las putas en base a la moral de la represión. Me parece totalmente acertada la sentencia que hace Patri: "Cuando las mujeres estemos realmente liberadas, seremos todas putas". Y es que lo que está mal visto no es vender tu cuerpo, lo que convierte a una mujer en una "fulana" es cómo lo vendes. Los trabajos que implican el acto sexual (prostitutas y actrices porno) son indignos, los que se valen de insinuaciones sexuales para vender cualquier cosa no lo son. O sea que la sociedad es tan hipócrita como para aplaudir que se explote el cuerpo femenino, pero únicamente dentro de los límites que ella establece (parece que el sexo por sí mismo aún es visto como oscuro, sucio y pecaminoso), ante lo cual, a las poseedoras de dicho cuerpo sólo nos resta decir: Es mi cuerpo y dado el caso, los límites los pongo yo. Ahí es donde la presencia de Traci Lords cobra cierto sentido en esta canción, o al menos en la lectura que yo hago de ella.
Sobre lo puramente musical, el tema va muy en la línea de lo que es todo el disco. Ese pseudo-rock rabioso de los que se piensan elegidos y van en contra de todos (los heavies los detestaban, los punk pensaban que eran unos moñas y los indies los consideraban de mal gusto). Lo cierto es que nunca fueron punk-rockers como pretendían, pero es cierto que eran diferentes, únicos. Su música, inconcreta por aquellos entonces, era producto de su inocencia y su forma de mirar al mundo y a su tiempo, se nota. La tonadilla, la estética, todo tiene ese tufo insalvablemente hortera de los primeros 90's, pero nada tiene que ver con sus contemporáneos. Lejos de espantar, como pasa con muchos de ellos, resulta elegantemente cutre y sobre todo, irremediablemente conmovedor.
Hacia el final de la canción James y Traci vocean juntos
"You are pure, you are snow. We are the useless sluts that they mould.
Rock n roll is our epiphany. Culture, alienation, boredom and despair."
Musicalmente es el climax de la canción, la parte que se corea hasta quedar afónico en los conciertos. También es el resumen lírico de la intención de la canción y una declaración de principios del grupo que eran Manic antes de que la triste desaparición de Richey James Edwards. Después de ese suceso su actitud provocadora fue sustituida por la melancolía y la disculpa, y no es que no siguieran haciendo buenos discos, musicalmente, incluso mejores. Pero aquellos macarras que hacían punk-rock-glam en la época del grunge, esos descarados, medio horteras, que proclamaban que el Rock and roll era homosexual, los que parecían haber inspirado el personaje de Cecil B. Demented de Waters, que creían en la pureza, que decían tener la clave de "lo verdadero", y estaban decididos a torpedear lo que no lo fuera. Aquellos dejaron de existir.
Y Aquellos tenían (como muchos otros) la esencia de lo que soñábamos los que entonces éramos adolescentes.
Para ellos terminó con una tragedia real. Para nosotros se fue disipando con el tiempo. Para todos permanece suspendido en el ambiente, rodeándonos, todos sabeis de lo que hablo. Y cada vez que escucho esta canción vuelve a concentrarse llenándome de alegría al comprobar que sigo siendo la misma que entonces.
Mi cariño y respeto a James, Nick y Sean. Y a Richey, claro, esté donde esté, vivo o muerto. Y a Traci Lords y las chicas que participaron en el videoclip, pues sin él, el conjunto no sería lo mismo.
sábado, 4 de abril de 2009
Un beso puede ser un arma letal.
Meses han pasado desde que perdió de vista su propósito original dejándose llevar a la deriva hasta encayar, pero, ¡oh!, hoy regresamos con nuevos objetivos.
Un viaje de 6 horas en autobús dio para escuchar muchas canciones en el modo random y sólo una venció la pereza de volver a entrar en el menú para cambiar la configuración a repeat. Eso me recordó que hay canciones tan perfectas que hacen que el mundo sea un sitio mejor. Es a ellas a quien dedicaremos la segunda temporada de esta bitácora. No sé hacer clasificaciones de mis cosas preferidas, tengo demasiadas cosas preferidas y no siempre me acuerdo de todas, así que simplemente responderé a la llamada cuando una de ellas me diga que quiere estar aquí. Sin orden.
Y empiezo con una increible canción del último disco de Scout Niblett, "This fool can die now". Se trata del corte número 2, "Kiss", en la que se hace acompañar del barbudo Will Oldham, o sea, Bonnie "prince" Billy.
Scout Niblett me gusta moderadamente, a ratos me carga tanto alarido y me hace desconectar, pero en este caso hace de su histrionismo una virtud. El universo en que vive esta canción es tan extraño que es casi imposible que alguien no se sienta sobrecogido al escucharla. Desde el segundo cero, desde la primera escucha. Te agarra para no soltarte.
Habría que preguntar a quien no conociera previamente al "príncipe" si es una percepción objetiva, pero la sensación al escuchar por primera vez su voz en esta historia es de absoluta complicidad. Es como resolver al fin un acertijo. ¿Si él no hubiese estado en la canción la historia habría seguido su curso? El mundo sería de otra forma, ligeramente diferente. O completamente diferente.
Que estén juntos cantando en "Kiss" aumenta exponencialmente la importancia de este temazo.
Tiene que ser un subidón darte cuenta de que has hecho una canción como esta. Mi enhorabuena a ambos. Mi cariño y mi admiración.
jueves, 14 de agosto de 2008
El secreto
One likes to think there's something in it, that old platitude amor vincit omnia. But if i've learned one thing in my short sad life, it is that that particular platitude is a lie. Love doesn't conquer everything. And whoever thinks it does is a fool. (...)
(...) Religious slurs, temper tantrums, insults, coercion, debt: all pretty things, really, irritants -too minor, it would seem, to move five reasonable people to murder. But, if i dare say it, it wasn't until i had helped to kill a man that i realized how elusive and complex an act a murder can actually be, and not necessarily attributable to one dramatic motive. To ascribe it to such a motive would be easy enough. There was one, certainly. But the instict for self-preservation is not so compelling an instict as one might think. The danger which he presented was, after all, not inmediate but slow and simmering, a short which can, at least in the abstract be postponed or diverted in any number of ways. I can easily imagine us there, at the appointed time and place, anxious suddenly to reconsider, perhaps even to grant a disastrous last-minute reprieve. Fear for our own lives might have induced us to lead him to the gallows and slip the noose around his neck, but a more urgent impetus was necessary to make us actually go ahead and kick out the chair.
Bunny, unawares, had himself supplied us with such an impetus. I would like to say i was driven to what i did by some overwhelming, tragic motive. But i think i would be lying if i told you that; if i led you to believe that on that Sunday afternoon in April, i was actually being driven by anything of the sort.
An interesting question: what was i thinking, as i watched his eyes widen with startled incredulity ("come on, fellas, you're joking, right?") for what would be the very last time? Not of the fact that i was helping to save my friends, certainly not; Nor of fear; Nor guilt; But little things. Insults, innuendos, pretty cruelties. The hundreds of small anavenged humiliations which had been rising in me for months. It was of them i thought, and nothing more. It was because of them that i was able to watch him at all, withouth the slightest tinge of pity or regret, as he teetered on the cliff's edge for one long moment- arms flailing, eyes rolling, a silent-movie comedian slipping on a banana peel- before he toppled backwards, and fell to his death.
The Secret History
Donna Tartt
domingo, 13 de julio de 2008
The 25th hour (Spike Lee)
We'll drive. Keep driving. Head out to the middle of nowhere, take that road as far as it takes us. You've never been west of Philly, have ya? This is a beautiful country Monty, it's beautiful out there, like a different world. Mountains, hills, cows, farms, and white churches. I drove out west with your mother one time, before you was born. Brooklyn to the Pacific in three days. Just enough money for gas, sandwiches, and coffee, but we made it. Every man, woman, and child alive should see the desert one time before they die. Nothin' at all for miles around. Nothin' but sand and rocks and cactus and blue sky. Not a soul in sight. No sirens. No car alarms. Nobody honkin' atcha. No madmen cursin' or pissin' in the streets. You find the silence out there, you find the peace. You can find God. So we drive west, keep driving till we find a nice little town. These towns out in the desert, you know why they got there? People wanted to get way from somewhere else. The desert's for startin' over. Find a bar and I'll buy us drinks. I haven't had a drink in two years, but I'll have one with you, one last whisky with my boy. Take our time with it, taste the barley, let it linger. And then I'll go. I'll tell you dont ever write me, dont ever visit, I'll tell you I believe in God's kingdom and I'll see you and your mother again, but not in this lifetime. You'll get a job somewhere, a job that pays cash, a boss who doesn't ask questions, and you make a new life and you never come back. Monty, people like you, it's a gift, you'll make friends wherever you go. You're going to work hard, you're going to keep your head down and your mouth shut. You're going to make yourself a new home out there. You're a New Yorker, that won't ever change. You got New York in your bones. Spend the rest of your life out west but you're still a New Yorker. You'll miss your friends, you'll miss your dog, but you're strong. You got your mother backbone in you, you're strong like she was. You find the right people, and you get yourself papers, a drivers license. You forget your old life, you can't come back, you can't call, you can't write. You never look back. You make a new life for yourself and you live it, you hear me? You live your live the way it should have been. But maybe, this is dangerous, but maybe after a few years you send word to Naturelle. You get yourself a new family and you raise them right, you hear me? Give them a good life Monty. Give them what they need. You have a son, maybe you name him James, it's a good strong name, and maybe one day years from now years after im dead and gone reunited with your dear ma, you gather your whole family around and tell them the truth, who you are, where you come from, you tell them the whole story. Then you ask them if they know how lucky there are to be there. It all came so close to never happening. This life came so close to never happening.
jueves, 10 de julio de 2008
Gothic Archies
smile: no one cares how you feel
be vicious, vain, and vile
everything's yours to steal if you just smile
have you no dignity?
have you no sense of style?
you'll never be pretty until you smile
smile: no one cares how you feel
there's a world to be got
you can make this world kneel
if you'll just smile
always the best disguise
a license to defile
everyone you despise will die
so smile
lunes, 7 de julio de 2008
Today is the day
i followed you ..foolishly
you were at a smoky bar, you were out til three
sat alone inside my car, it was nearly four
we were gonna wait for you all night
so i locked the door
i was gonna spend the night, coulda been okay
we were gonna talk all night, till i went away
remember how you used to say, can't stay up late
a minute later we're older now, i can't stay awake
i'm driving by your parent's farm, in the Chevrolet
i remember that rusty car, like it was yesterday
saw my brother driving by, the other day
i wished that i'd go out to him, but he drove away
saw my sister standing there, standing in rain
then i thought about nothing, that it feels the same
another day, come and gone
don't think i can ever sing that song
little secrets we bring along
i'm taking my time, trailing behind, i thought of you
today is the day i think of you
martes, 1 de julio de 2008
lunes, 23 de junio de 2008
I'm in love with how you feel
¿Por qué la perdida es la medida del amor?
Hace tres meses que no llueve. Los árboles exploran bajo tierra, envían reservas de raíces al seno de la tierra reseca, raíces como cuchillas para abrir cualquier arteria llena de agua.
Las uvas se han marchitado en la parra. Lo que debería estar hinchado y firme, resistir al tacto y rendirse en la boca, está esponjoso y lleno de ampollas. Este año nada del placer de hacer rodar uvas azules entre índice y pulgar impregnándome la palma de almizcle. Incluso las avispas evitan el escaso goteo marrón. Incluso las avispas este año. No siempre ha sido así.
Pienso en cierto septiembre: Paloma Torcaz Mariposa Almirante Rojo Cosecha Amarilla Noche Naranja. Tú dijiste "Te quiero." ¿Por qué lo menos original que podemos decirnos uno a otro sigue siendo lo que más anhelamos oir? "Te quiero" siempre es una cita. Ni tú lo dijiste primero ni yo tampoco, y sin embargo cuando tú lo dices hablamos como salvajes que han encontrado dos palabras y las veneran. Yo las veneraba, pero ahora estoy en completa soledad, sobre una roca tallada en mi propio cuerpo.
CALIBÁN Me enseñaste a hablar, y mi único provecho es saber maldecir. Que la peste te lleve por enseñarme tu lengua.
El amor exige expresión. No puedo estarse quieto, en silencio, ser bueno, modesto, ser visto y no oído, no. Rompe en alabanzas, la nota aguda que quiebra el cristal y derrama el líquido. El amor no es un protector de animales. Es un montero de caza mayor y tú eres la pieza que debe cobrar. Maldito sea el juego. ¿Cómo se puede seguir jugando cuando las reglas cambian constantemente? Me llamaré Alicia y jugaré al croquet con los flamencos. En el País de las Maravillas todo el mundo hace trampas y el amor es el País de las Maravillas, ¿no? El amor hace girar el mundo. El amor es ciego. Todo lo que necesitas es amor. Nadie se muere de amor. Se te pasará. Cuando estemos casados será diferente. Piensa en los niños. El tiempo todo lo cura. ¿Todavía esperando al príncipe azul? ¿O a la princesa? ¿Y quizá a todos los principitos?
El problema son los clichés. Una emoción concreta necesita una expresión concreta. Si lo que siento no es concreto, ¿debo llamarlo amor? Es tan terrible el amor que lo único que puedo hacer es meterlo debajo de un arcón de juguetes rosados y blanditos y mandarme una postal diciendo "Enhorabuena por tu compromiso". Pero no hay compromiso, sino honda distracción. Miro desesperadamente al otro lado para que el amor no me vea. Quiero la versión descafeinada, el lenguaje sentimental, los gestos insignificantes. El hundido sillón de clichés. No pasa nada, miles de culos se han sentado en él antes que yo. Los muelles han cedido, la tela huele y resulta familiar. No debo tener miedo, mira, mi abuela y mi abuelo se sentaron también, él con cuello duro y la corbata del club, ella vestida de muselina blanca un poco tirante por la vida que ocultaba. Ellos se sentaron, y mis padres, y ahora lo haré yo, ¿verdad?, brazos extendidos, no para sostenerte, sólo para guardar el equilibrio, acercándome con paso sonámbulo a ese sillón. Qué felices seremos. Qué felices serán todos. Y todos vivieron felices.
Fotografía: Diane Arbus "Naked man being a woman"
Texto: Jeanette Winterson "Escrito en el cuerpo"
jueves, 19 de junio de 2008
miércoles, 11 de junio de 2008
El ataque marciano
Cuando oyes una historia verdadera, hay una parte de ti que responde a ella sin importarle el arte, sin importarle la evidencia. Aunque esté torpemente narrada, seguirás amando la historia, si amas la verdad. Aunque sea la invención más obvia creerás lo que sea verdad en ella, porque no puedes negar la verdad, no importa lo torpemente que esté vestida.
lunes, 2 de junio de 2008
You still believe in me
Me gusta mucho, mucho esta canción.
domingo, 1 de junio de 2008
Remember that i love you
Sí, la de los Moldy Peaches, sí, la de la banda sonora de Juno. ¡Qué chica más maja!
En fin, no sé cómo decir, pero sus canciones son tan inspiradoras que no me da vergüenza seguir siendo un poco infantil a los 29.
Estoy con ella, me gustan las cosas simples, limpias, honestas y claras. Aunque no sean necesariamente agradables.
Me gustan las canciones y las películas que hablan de sentimientos y de emociones humanas, también me gustan las personas que lo hacen. Estoy convencida de que no soy experta en nada, no sé teoría y no suelo leer acerca "de", no es que me parezca mal, a veces lo hago pero normalmente me da pereza. Entiendo que cuando has leído durante años revistas sobre música,cine, arte, seguido sus recomendaciones y desarrollado un criterio después de mucho tiempo, eres capaz de apreciar matices que no podrías percibir de otra forma. Yo no soy muy capaz y todo lo que puedo decir para justificar mis gustos es que algo "me toca", me toca, me remueve, me llega...
Hoy me dice Juanvi: "¿En ningún momento de tu vida te ha gustado Metallica? Eres la primera persona que conozco a la que nunca le han gustado". Salvando la exageración (yo conozco a hordas de personas a las que nunca les ha gustado Metallica) pero reconociendo que casi todos vosotros, amigos, personas instruidas en lo musical, sabeis reconocer que hay algo en estos melenudos que los hace ser uno de los grupos más importantes de la historia del
rock, todo lo que puedo alegar en mi defensa es que no me dicen absolutamente nada. No sé de que hablan. Hablan en chino para mis oídos.
Entiendo pues que Kimya Dawson no es la artista más sofisticada que existe y su música no es nada elaborada y tal vez aporte poco a la historia. Pero trato de explicar por qué me parece tan especial. Para empezar, decir de ella misma que no entra en determinadas cuestiones, nimiedades que a veces son tomadas por puntos a favor de una chica que hace música, a saber, hay una cosa que me molesta profundamente porque me parece una limitación, las personas tendemos a veces a atribuir determinadas características personales a un físico o un aspecto determinado. Un día lo hablaba con Javi, sabiendo que se suele pirrar por las chicas delgaditas le preguntaba si alguna vez se había planteado que la mujer de su vida (caso de que esa figura exista) pudiera pesar 65kg en vez de 50. De la misma forma, y a juzgar por el aspecto de digamos Joanna Newsom, o Chan Marshall, es como si para ser una cantautora (que poco me gusta ese término) tierna e intimista tuvieras que parecer una elfa etérea por encima del bien y del mal.
Pues bueno, resulta que Kimya se presenta en el escenario vestida de conejo o con un afro teñido de rubio y una sudadera de capucha en el mejor de los casos. De nuevo, no es que me parezca mal lo de estas chicas, pero me identifico más con la que nos ocupa. Direis que esto es anecdótico pero yo no diría tanto. De todas formas lo que verdaderamente me parece especial de esta chica es su sencillez, sus letras, rarillas como un cuento infantil surrealista. Me recuerdan y me hacen sentir como un libro que tenía de pequeña y del que tengo un recuerdo increible. Se llama "El bandido saltodemata y la bola de cristal"
Aquí a la derecha el susodicho bandido, conocido en su idioma original como Hotzenplotz. El muy canalla robaba las calabazas con sabor a chocolate que cultivaba la abuela en su jardín.
Las canciones de Kimya me hacen sentir así pero ahora de mayor y en las cuestiones que nos ocupan a los adultos.
When I saw Genevive I really liked it when she said
What she said about the giant and the lemmings on the cliff
She said 'I like giants
Especially girl giants
Cause all girls feel too big sometimes
Regardless of their size'
Say I am just a speck of dust inside a giant's eye
And I don't wanna make her cry
Cause I like giants.
Kimya Dawson le ha puesto a su hija Panda Delilah, está casada con un barbudo francés que también hace música, hizo el corro de la patata con el público en el Primavera Sound, es fan de su hermano Akida y tiene un diario simpatiquísimo en su página web http://www.kimyadawson.com/ en el que pone un montón de fotos muy chulas una de las cuales es ella misma con John Waters...
Me ha terminado de conquistar :)
sábado, 24 de mayo de 2008
Road to Joy
Paso a recordar la historia que me contó Luismi sobre un amigo suyo que decidió (por no entrar en detalles) dejar de escuchar determinada música porque le resultaba doloroso y había decidido apartar el dolor de su vida, así de sencillo.
Que sí, que no es tan sencillo apartar lo que duele de las vidas de cada uno pero no podría ser más fácil tomar la decisión de hacerlo.
A este respecto animo al lector a que haga un ejercicio de recolocación posicional, a saber, que tu novio te ha dejado, que se metían contigo porque eras gordo, o que la suerte no te sonríe todo lo que querrías en general. Si te sientes una víctima es porque quieres estar en esa posición. Lo cierto es que siempre queda la opción de revolverse contra las circunstancias y darle una patada en las bolas. La mala suerte existe, es innegable, pero las decisiones sobre nuestra vida las tomamos cada uno de nosotros. Así que lo suyo es dejar de lloriquear y tomar los caminos óptimos. Y, por favor, dejar de culpar a los demás o al mundo, así en abstracto, de lo maaaaaal que nos va.
(¿Están poniendo Mary Poppins?)
Tampoco pasa nada por estar triste o por tener nostalgia. Son estados por los que tenemos que pasar. Algunas veces son estados inspiradores incluso.
Uno de mis "héroes" (entrecomillado) en esta vida es pues Sam Bean, el barbudo artista mayormente conocido como Iron & Wine. Su música no es precisamente un vive la vida loca pero es el vivo ejemplo de cómo convertir los sentimientos de vacío, tristeza y melancolía en un productivo ejemplo de comunicación con los que estamos ahí fuera. Escuchar esa preciosa voz saliendo de entre tanto pelo, barnizada de sosiego y perspectiva, a mí al menos, me produce un efecto bálsamo que me hace venirme arriba, si bien es cierto que yo ya hice lo del recolocamiento posicional. También Luismi (lo siento, pero es con quien más hablo, si quereis salir decidme cosas que pueda comentar, leñes), me ha dicho alguna vez que empeñarte y convencerte de que todo está bien a toda costa es contraproducente porque caes en la negación que es otra forma de no avanzar. Le hago caso porque es psicólogo y porque creo que es verdad.
(¡Hey! ¡Estoy escuchando una canción de Joanna Newsom que me gusta! Y es la segunda del día, pero las dos son de EP autoproducido del 2002 que se llama Yarn and Glue, en fin, la canción en cuestión es "The sprout and the bean")
Pues nada, eso. Escuchen mucho a Sean Beam y disfruten como siempre del jovencito que se autodenomina Bright Eyes y que ha tenido la amabilidad de dar título a esta entrada del blog (entrevista incluida):
viernes, 16 de mayo de 2008
Henry David Thoreau se fue de los bosques
Abandoné el bosque por una razón tan potente como aquella que me llevó a él. Me pareció que quizá tenía ya varias vidas más que cumplir y que no podía dedicar más tiempo a esa clase de vida. Es notable cuán fácil e insensiblemente reincidimos en un camino particular y lo convertimos en un sendero trillado. Aún no había vivido yo allá una semana y mis pies ya habían marcado una senda entre la puerta de la casa y la orilla de la laguna; y aunque ya hacia cinco o seis años que la recorría, todavía se la distinguía perfectamente bien. Sospecho que otros la habrán usado también y contribuido así a mantenerla abierta. La superficie de la tierra es blanda y en ella se imprimen las pisadas humanas; y lo mismo sucede con los caminitos que recorre la mente. ¡Cuán estropeadas y polvorientas deben de estar, pues, las grandes carreteras del mundo y cuán profundas las huellas que dejan en ellas la tradición y el conformismo! No quiero tomar pasaje de camarote, sino más bien ir delante del mástil, sobre la cubierta del mundo, porque desde allí podré divisar mejor la luz lunar entre las montañas. Ya no deseo viajar abajo.
Con mi experimento aprendí al menos que si uno avanza confiado en la dirección de sus ensueños y acomete la vida que se ha imaginado para sí, hallará un éxito inesperado en sus horas comunes. Dejará atrás algunas cosas, cruzará una invisible frontera; unas leves nuevas, universales y más liberales, principiarán a regir por sí mismas dentro y alrededor de él; o las viejas leyes se expandirán y serán interpretadas en beneficio suyo en un sentido más generoso, y vivirá con el permiso de seres pertenecientes a un orden más elevado. En la proporción en que haga más sencilla su vida, le parecerán menos complicadas las leyes del[ universo y la soledad no será soledad, ni la pobreza será pobreza, ni la debilidad será debilidad. Si uno ha construido castillos en el aire, su tarea no se perderá; porque ahí están bien edificados. Que tan sólo ponga ahora los cimientos bajo esos castillos. (...)
¿Por qué hemos de tener una prisa tan grande en triunfar, y en empresas tan desesperadas? Si un hombre no marcha a igual paso que sus compañeros, puede que eso se deba a que escuche un tambor diferente. Que camine al ritmo de la música que oye, aunque sea lenta y remota. No importa que madure con la rapidez del manzano o del roble. ¿Cambiará él su primavera en estío? Si todavía no existe la coyuntura de las cosas para las que fuimos creados, ¿con qué realidad las reemplazaríamos? No debemos encallar en una realidad hueca. ¿Construiremos con trabajo un cielo de vidrio azul sobre nosotros, para que cuando esté hecho nos afanemos en contemplar, más lejos y arriba, el verdadero cielo etéreo, como si no existiera el anterior?
Por menguada que sea tu vida, enfréntala y vívela; no la esquives, ni le apliques rudos apelativos. Ella no es tan mala como tú. Parecerá más pobre cuanto más rico seas tú. Aun en el paraíso hallará faltas el crítico. Ama tu vida por pobre que sea. Puedes tener horas agradables, emocionantes y gloriosas hasta en un asilo. El sol poniente se refleja en las ventanas de un hospicio con igual brillo que en la mansión del hombre opulento; en la primavera, la nieve se funde ante su puerta tan pronto como en otras partes. Un alma reposada puede vivir ahí tan contenta y tener pensamientos tan alegres como en un palacio. Con frecuencia me parece que los pobres de la villa viven una vida más independiente que cualquier otra persona. Quizá son sencillamente lo bastante grandes para recibir sin desconfianza. Cultiva la pobreza como una hierba de jardín, como la salvia.
No te intereses mucho en conseguir cosas nuevas, ya sean vestidos o amigos. Da vuelta los viejos vestidos; vuelve a los viejos amigos. Las cosas no varían, nosotros sí. Vende tus ropas y conserva tus pensamientos. Dios verá que no te haga falta la sociedad. Si yo estuviera confinado en el rincón de una buhardilla de por vida, igual que una araña, el mundo sería para mí exactamente tan grande como antes, mientras mantuviera mis pensamientos conmigo. Dijo el filósofo: Se puede capturar al general de un ejército de tres divisiones y desbandarlo, pero no se le puede quitar sus pensamientos ni siquiera al hombre más abyecto y vulgar. No busques tan ansiosamente desarrollarte, ni someterte a muchos influjos; todo eso es disipación. La humildad, como la oscuridad, revela las luces del cielo.
Las sombras de la pobreza y de la miseria se acumulan a nuestro alrededor y ¡qué maravilla!, la creación se ensancha ante nuestros ojos. Recordemos a menudo que si se nos confiriera la riqueza de Creso, nuestros objetivos deberían ser los mismos, y nuestros medios idénticos en esencia. Si además, la pobreza restringe tu actuación, si, por ejemplo, no puedes comprar libros ni periódicos, te limitarás a las experiencias de mayor significación y más vitales; ello te obligará a ocuparte del material que rinde más azúcar y más almidón. La vida más dulce es la que está más próxima a los huesos. No podrás ser una persona frívola. Nada pierde el hombre en un nivel inferior por su grandeza en un nivel superior. Con riqueza superflua no se puede comprar sino cosas superfluas. No hace falta dinero para cosa alguna necesaria para el alma. (...)
Antes que el amor, el dinero y la reputación, denme la verdad. Me senté a una mesa en la que había sabrosos manjares y vino abundante y cuidadosa atención, pero donde faltaban la sinceridad y la verdad; y me escapé con hambre de aquel ágape poco hospitalario. La hospitalidad era tan glacial como el hielo. Me pareció que no hacía falta allí hielo alguno para congelar a los comensales. Me hablaron de lo añejo del vino y de la fama de la bodega; pero pensé en un vino más viejo y más nuevo, más puro, y en una cosecha más gloriosa, que ellos no habían conseguido ni podían adquirir. Para mí, nada valen la clase, la casa, el jardín y la diversión. Fui a visitar al rey, pero hizo que lo esperara en el salón y se condujo como un hombre incapaz de hospitalidad alguna. En mi aldea había un hombre que vivía en el hueco de un árbol. Sus modales eran verdaderamente regios. Mejor hubiera hecho yo en haber ido a visitarlo a él. ¿Hasta cuándo nos sentaremos en nuestros portales, practicando vanas y rancias virtudes que cualquier trabajo convertiría en impertinentes? (...)
¡Qué jóvenes somos como filósofos y experimentadores! No existe uno solo entre mis lectores que haya vivido ya una completa vida humana. Puede que no sean estos sino los meses de primavera en la vida de la raza. No conocemos sino una pequeña cortecilla del globo en que vivimos. La mayoría de las personas no han ahondado seis pies por debajo de su superficie ni brincado otros tantos hacia arriba. No sabemos dónde nos encontramos. Además, permanecemos dormidos completamente más de la mitad de nuestro tiempo. Sin embargo, nos consideramos sabios y tenemos, sobre la superficie, un orden establecido. ¡Es verdad, somos pensadores profundos, espíritus ambiciosos! Cuando me planto cerca del insecto que se arrastra en medio de los piñones, en el suelo del pinar, tratando de esconderse a mi mirada, y me pregunto por qué el insecto acariciaría esos humildes pensamientos y ocultaría su cabeza de mi presencia cuando quizá podría ser yo su benefactor y proporcionar alguna información consoladora a su raza, me acuerdo del Gran Bienhechor y de la Inteligencia que me observa a mí, el insecto humano.
Hay un flujo incesante de innovación en el mundo, pero toleramos una opacidad increíble. Bastará con que mencione la clase de sermones que aún se escuchan en los países más ilustrados. Existen palabras como alegría y tristeza, pero sólo son el estribillo de un salmo cantado con tonillo nasal, mientras seguimos creyendo en lo ordinario y lo mezquino. Creemos que no podemos cambiar sino de indumentaria. (...)
En nosotros la vida es como el agua de un río. Este año puede haber una crecida como jamás haya conocido el hombre, e inundar las abrasadas tierras altas; puede ser el año memorable en que todas nuestras razas almizcleras perezcan ahogadas. Donde habitamos no siempre fue terreno seco. Veo muy tierra adentro las orillas que antiguamente lavaba la corriente, antes de que la ciencia comenzara a registrar sus crecidas. Todo el mundo ha oído el cuento que ha circulado por Nueva Inglaterra, de un escarabajo fuerte y bello que salió de la seca tabla de una vieja mesa de manzano que había estado en la cocina de una granja durante sesenta años, primero en Connecticut y luego en Massachusetts; procedía de un huevo depositado en el manzano cuando este vivía, muchos años antes, como se comprobó al contar las capas anuales de la madera que rodeaba al huevo. Se lo sintió roer hacia afuera durante varias semanas, incubado probablemente por el calor de un samovar. ¿Quién, oyendo esto, no siente fortalecida su fe en la resurrección y en la inmortalidad? Quizás alguna bella vida alada asome inesperadamente en medio del mueble más trivial, manoseado por unos y otros en la sociedad, para disfrutar, al fin, de su perfecta vida estival; su huevo habría sido enterrado durante siglos bajo muchas capas concéntricas de madera, en la seca y muerta vida de la sociedad, depositado en primer lugar en el alburno del árbol vivo y verde, que se convertiría poco a poco en algo semejante a una tumba bien curada; quizá la asombrada familia del hombre, cuando se sentaba en derredor de la alegre mesa, le haya oído abrirse paso hacia afuera, royendo durante años.
La luz que enceguece nuestros ojos es oscuridad para nosotros. Sólo alborea el día para el cual estamos despiertos. Hay aún muchos días por amanecer. El sol no es sino una estrella de la mañana.
